NOTICIAS 

LOCALES:

Anunciaron el Año Jubilar por el Bicentenario del Beato Mamerto Esquiú

La Diócesis de Catamarca lanzó oficialmente el Año Jubilar Diocesano por el Bicentenario del natalicio del Beato Mamerto Esquiú. Comenzará el 10 de enero y se extenderá hasta el 11 de mayo de 2027. Habrá celebraciones, actividades pastorales y un amplio programa cultural.

La Diócesis de Catamarca anunció este miércoles el inicio del Año Jubilar Diocesano por el Bicentenario del Natalicio del Beato Mamerto Esquiú, que comenzará el sábado 10 de enero y se extenderá hasta el 11 de mayo de 2027, bajo el lema:


“Beato Mamerto Esquiú, apóstol y ciudadano, servidor de unidad”.
El lanzamiento se realizó en el convento franciscano, durante una conferencia encabezada por el padre Julio Murúa, Vicario General y presidente de la Comisión Diocesana del Bicentenario; el Fray Julio César Bunader, Guardián y Rector del Templo San Pedro de Alcántara; el vicegobernador Rubén Dusso; y el senador Ramón Figueroa Castellanos.


El padre Murúa explicó que el obispo diocesano Luis Urban dispuso el Año Jubilar mediante decreto, destacando la relevancia histórica y espiritual del fraile catamarqueño.


“El Padre Esquiú es una figura destacada en lo religioso y en lo civil, con una influencia decisiva en la organización nacional”, señaló. La Comisión organizadora está integrada por más de 20 miembros.

NACIONALES:

El Riesgo País cayó a su nivel más bajo desde 2018 tras garantizarse el pago de u$s 4.300 millones

Los bonos soberanos en dólares suben hasta 1% impulsados por el nuevo acuerdo de financiamiento vía REPO por u$s 3.000 millones. Con este respaldo, el Riesgo País retrocede a 572 puntos básicos. Mientras tanto, los ADRs avanzan en Nueva York y el S&P Merval cae en la plaza local.

El Riesgo País argentino cayó este miércoles a la zona de 572 puntos básicos, su nivel más bajo desde 2018, luego de que el Banco Central garantizara el pago de u$s 4.300 millones en vencimientos de Bonares y Globales mediante un nuevo acuerdo de financiamiento con bancos internacionales.


Los bonos soberanos en dólares reaccionaron con subas de hasta 1%, lideradas por los Globales, especialmente el Global 2041 (+0,7%). Los Bonares también operan en alza, aunque con movimientos más moderados, encabezados por el Bonar 2030 (+0,2%).


El Banco Central concretó un REPO por u$s 3.000 millones con seis entidades financieras internacionales de primera línea, utilizando como garantía parte de su tenencia de Bonar 2035 y 2038. La operación, a 372 días de plazo, se pactó a una tasa equivalente a SOFR + 400 puntos básicos, lo que implica un costo financiero del 7,4% anual.


Se trata del segundo REPO de la gestión de Luis Caputo, luego del acuerdo anterior que utilizó Bopreales como garantía. El objetivo central es fortalecer las reservas internacionales y asegurar el pago de los compromisos inmediatos.


Según estimaciones privadas, los fondos del REPO, sumados a las tenencias del Tesoro en el BCRA —que superan los u$s 2.000 millones— y a los u$s 700 millones ingresados por la concesión de las represas del Comahue, permitirían cubrir los vencimientos de esta semana.


En el mercado internacional, los ADRs argentinos avanzan hasta 2,5%, con subas destacadas en Grupo Supervielle, BBVA y Galicia. En contraste, Pampa Energía retrocede 0,7%.


En la plaza local, el S&P Merval cae 1,1% en pesos y 1% en dólares, hasta los 2.000,63 puntos. Las bajas más pronunciadas corresponden a Central Puerto (-2,6%), Loma Negra (-2,6%) y Banco Macro (-2,1%).


La consultora Max Capital señaló que los recursos disponibles permitirían afrontar los pagos de enero sin sobresaltos, aunque advirtió que los depósitos del Tesoro en moneda extranjera habían caído a u$s 1.689 millones al 2 de enero, antes del ingreso de los fondos por concesiones.

INTERNACIONALES:

Estados Unidos interceptó un petrolero ruso-iraní en el Atlántico Norte y crece la tensión global

El gobierno estadounidense realizó una operación en aguas internacionales y tomó control del petrolero Bella 1, que viajaba desde Irán hacia Venezuela. Moscú denunció la acción y advirtió que el buque era civil. El episodio ocurre en medio de negociaciones delicadas entre Washington y el Kremlin.

Una operación militar de Estados Unidos en aguas internacionales del Atlántico Norte derivó en la interceptación y toma de control del petrolero Bella 1, un buque de bandera rusa que había partido desde Irán con destino a Venezuela. La acción se produjo tras dos semanas de persecución, en un contexto de creciente tensión entre Washington y Moscú.


El petrolero —identificado como Marinera Bella 1— había regresado al Atlántico luego de intentar evadir el bloqueo estadounidense contra embarcaciones sancionadas que operan cerca de aguas venezolanas. En las últimas horas, la cadena estatal rusa RT difundió imágenes borrosas que muestran un helicóptero aproximándose al buque, sugiriendo que la operación estaba en curso.


La empresa rusa BurevestMarin, propietaria del barco, denunció que el Bella 1 “es un buque civil en lastre” y que la Guardia Costera estadounidense lo perseguía desde hacía días, pese a los intentos del capitán por comunicar su identidad. Según la compañía, la vigilancia incluía aeronaves de reconocimiento P‑8A Poseidon de la Armada estadounidense.


El diario The Guardian informó que, en las 24 horas previas a la operación, se registraron múltiples vuelos de vigilancia desde bases de Estados Unidos en Islandia y desde el Reino Unido, capaces de detectar actividad submarina. Moscú, por su parte, había enviado un submarino para resguardar al petrolero y presentó una protesta diplomática formal exigiendo el fin de la persecución.


En diciembre, la tripulación del Bella 1 había repelido un intento de abordaje estadounidense cerca de Venezuela. Tras ese episodio, el barco fue inscrito en el registro marítimo ruso y se pintó una bandera rusa en su casco.


El secuestro del petrolero ocurre en un momento crítico, mientras continúan las negociaciones entre Washington y el presidente Vladimir Putin sobre un posible acuerdo de paz en Ucrania. La medida también se enmarca en la política de presión de la administración Trump, que en diciembre ordenó bloquear completamente los buques petroleros que entran y salen de Venezuela.


El episodio se suma a una serie de acciones recientes, incluida la captura de un petrolero frente a las costas venezolanas, en el marco de la denominada “Operación Lanza Sur”, orientada —según Washington— a combatir el narcotráfico marítimo.