
La Justicia dio a conocer las penas para los tres condenados por el ataque contra Roxana Murúa ocurrido en enero de 2025 en Valle Viejo. Las sentencias fueron informadas durante la última jornada del juicio por jurados.

La Justicia de Catamarca dio a conocer este martes las penas impuestas a María Gilda Márquez, María Eugenia Castro y Facundo Ariel Monasterio, condenados por su participación en el intento de homicidio de Roxana Murúa, ocurrido el 20 de enero de 2025 en el barrio 140 Viviendas, en el departamento Valle Viejo.
La resolución fue comunicada durante la etapa final del juicio por jurados que se desarrolló en la Oficina de Gestión de Audiencias (OGA).
De acuerdo con la sentencia, María Gilda Márquez fue condenada a 11 años de prisión, mientras que María Eugenia Castro recibió una pena de 10 años y 6 meses. Por su parte, Facundo Ariel Monasterio fue condenado a 6 años y 10 meses de prisión.
Las penas fueron fijadas luego de la audiencia de cesura, en la que el Ministerio Público Fiscal había solicitado condenas superiores. La Fiscalía había requerido 12 años de prisión para Márquez y Castro, y 7 años para Monasterio.
Durante el proceso, Márquez fue declarada culpable como autora del delito de homicidio agravado por alevosía en grado de tentativa. Castro fue considerada partícipe necesaria del mismo hecho, mientras que Monasterio fue condenado como partícipe secundario.
Con la determinación de las penas concluyó el proceso judicial iniciado por el ataque sufrido por Murúa, un caso que generó amplia repercusión en Valle Viejo y que estuvo acompañado por distintos episodios de tensión durante el desarrollo del debate oral.
De esta manera, la Justicia completó la etapa de juzgamiento de los tres acusados y dejó firmes las sanciones impuestas por el intento de homicidio ocurrido en enero del año pasado.
El patrullero HMS Medway efectuó disparos con munición real durante maniobras de entrenamiento en el Atlántico Sur. La actividad se produjo en medio de nuevos cruces diplomáticos entre Argentina y el Reino Unido por la soberanía de las Islas Malvinas.

Un buque de la Marina Real británica desplegado de manera permanente en el Atlántico Sur realizó ejercicios con munición real en las proximidades de las Islas Malvinas, una maniobra que volvió a colocar el foco sobre la presencia militar del Reino Unido en el archipiélago.
Se trata del HMS Medway, un patrullero de la clase River que integra el esquema de vigilancia y control británico en la zona. Según información difundida por medios del Reino Unido y publicaciones realizadas por su propia tripulación, la nave efectuó 120 disparos con su cañón automático de 30 milímetros durante pruebas destinadas a certificar a la dotación para operaciones de primera línea.
Desde la embarcación calificaron la actividad como un entrenamiento rutinario y señalaron que las prácticas forman parte de las tareas habituales de preparación de la tripulación.
Las maniobras se suman a otros ejercicios desarrollados recientemente en el archipiélago, entre ellos operaciones conjuntas con unidades aéreas y despliegues militares en distintos sectores de la región.
Las Fuerzas Británicas del Atlántico Sur sostienen que estos ejercicios cumplen una función de disuasión y forman parte del compromiso permanente de defensa de los territorios bajo administración británica.
La actividad ocurre en un contexto de renovadas tensiones diplomáticas entre Argentina y el Reino Unido por la cuestión de la soberanía de las Malvinas. En los últimos meses, el Gobierno argentino profundizó distintos reclamos internacionales vinculados a la presencia militar británica y a proyectos de explotación de recursos naturales en el área.
Entre los temas más sensibles aparece el desarrollo de iniciativas vinculadas al sector energético en aguas cercanas al archipiélago, una cuestión que ha motivado nuevas discusiones entre ambos países en distintos foros internacionales.
Actualmente, el HMS Medway constituye la principal presencia naval británica permanente en el Atlántico Sur y opera en coordinación con las instalaciones militares ubicadas en la base aérea de Mount Pleasant, donde el Reino Unido mantiene personal, aviones de combate y sistemas de defensa.
El sistema electoral estadounidense no cuenta con un portal único de resultados nacionales. El escrutinio oficial se publica de manera independiente en cada estado a través de las oficinas electorales y secretarías de Estado correspondientes.

Las elecciones de medio término en Estados Unidos mantienen la atención de millones de ciudadanos y observadores internacionales. Sin embargo, a diferencia de otros países, el sistema electoral norteamericano no dispone de una plataforma nacional única donde se centralicen los resultados oficiales.
El seguimiento del escrutinio debe realizarse a través de los organismos electorales de cada estado, responsables de publicar y actualizar los resultados de manera oficial conforme avanza el conteo de votos.
Entre los estados más observados se encuentran Texas, California, Pensilvania, Georgia, Arizona, Michigan, Nevada, Florida y Carolina del Norte, cuyas autoridades electorales ofrecen actualizaciones permanentes a través de sus respectivos portales oficiales.
Además de los sitios estatales, los resultados también suelen ser seguidos mediante agencias de noticias especializadas que realizan proyecciones y actualizaciones en tiempo real basadas en información oficial proveniente de cada jurisdicción.
Uno de los organismos más consultados es The Associated Press (AP), cuyas proyecciones son utilizadas habitualmente por medios de comunicación de todo el mundo para informar el avance de los comicios y proyectar ganadores.
Por otra parte, la Comisión Federal de Elecciones (FEC) recopila posteriormente los resultados certificados de las distintas elecciones nacionales, incluyendo los comicios para el Senado, la Cámara de Representantes y la Presidencia.
La elección definirá la composición del Congreso estadounidense para los próximos años y es considerada clave para el futuro político de la administración de Donald Trump, que podría enfrentar un escenario de mayor negociación con la oposición dependiendo del resultado final.