
A más de diez años de las vejaciones sufridas en la Comisaría Décima, la causa contra cinco policías avanzó con un nuevo requerimiento de elevación a juicio. Ricardo Miguel Paucará dijo que la noticia lo impactó emocionalmente y pidió una resolución pacífica.

La causa por las agresiones y apremios ilegales sufridos por Ricardo Miguel Paucará en 2015 sumó un avance decisivo con el pedido de elevación a juicio formulado por el fiscal de Instrucción N° 2, Laureano Palacio. La novedad sorprendió a la víctima, quien aseguró que el anuncio lo afectó emocionalmente y lo obligó a revivir hechos que creía superados.
El episodio ocurrió el 20 de julio de 2015, cuando Paucará fue interceptado por un móvil policial y trasladado a la Comisaría Décima. Según la imputación, permaneció detenido sin orden judicial hasta el día siguiente y fue sometido a golpes, vejaciones y agresiones mientras estaba esposado y con el rostro cubierto. Las lesiones le provocaron secuelas internas que derivaron en cirugías abdominales y un período de incapacidad de hasta 60 días, además de daño psíquico acreditado por peritos oficiales.
Los policías Cristian Raúl López, Lucas Ezequiel Valdez, Julio César Ponce y Juan Marcelo Picón están imputados como presuntos coautores de privación ilegítima de la libertad agravada y vejaciones con lesiones graves. Carlos Eduardo Romero Luján enfrenta cargos por vejaciones y lesiones graves. Es la tercera vez que la Fiscalía solicita la elevación a juicio, luego de dos intentos previos que no prosperaron.
Paucará afirmó que no guarda resentimiento hacia los acusados y que su único deseo es alcanzar la paz. Señaló que el caso afectó profundamente a su familia y que busca una resolución que permita cerrar un ciclo de dolor. También cuestionó la falta de acompañamiento estatal durante su recuperación y aseguró que debió afrontar los tratamientos psicológicos por sus propios medios.
Una pelea entre un carnicero y un herrero en un comercio de Escobar terminó con ambos fallecidos: uno por heridas de arma blanca y el otro por una descompensación. La Justicia investiga el caso como homicidio en ocasión de riña.

Una discusión entre un carnicero y un herrero en un local de la calle Urbino al 700, en el barrio Philips de Escobar, terminó de manera trágica con ambos involucrados muertos. El hecho se descubrió alrededor de las 10 de la mañana, cuando un cliente ingresó al comercio y encontró a los dos hombres tirados en el suelo, ya sin vida. De inmediato avisó a la Policía.
Al llegar al lugar, el personal del Comando de Patrullas encontró al dueño del local, Martín García Mamani, de 54 años, tendido sobre una góndola con múltiples heridas de arma blanca, un golpe en la cabeza y signos compatibles con maniobras defensivas. A pocos metros estaba el cuerpo de José Miguel Ferreyra, de 60 años, sin lesiones visibles que explicaran su muerte. Los investigadores sospechan que sufrió una descompensación durante el enfrentamiento, aunque se ordenó una autopsia para confirmarlo.
Según la reconstrucción inicial, la pelea se originó por un reclamo vinculado a un trabajo de herrería. El carnicero había convocado al herrero para corregir unas rejas mal terminadas, lo que derivó en una discusión que escaló rápidamente. La principal hipótesis es que uno de los dos atacó al otro con un cuchillo.
Los investigadores descartaron la participación de terceros y también la posibilidad de un robo, ya que no se constató faltante de dinero ni de pertenencias. La causa quedó en manos de la UFI N° 5 de Escobar, a cargo de la fiscal María Alejandra Amoretti, y fue caratulada como homicidio en ocasión de riña. Se ordenaron pericias de Policía Científica y tareas de la DDI local.
Donald Trump volvió a usar la crisis migratoria como eje político y señaló que lo ocurrido en Ceuta podría darse en Estados Unidos si los demócratas ganan las elecciones de 2028. La Casa Blanca reaccionó rápidamente y reforzó su discurso antimigratorio.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a referirse a la crisis migratoria y esta vez tomó como ejemplo lo ocurrido en Ceuta, España, donde miles de personas cruzaron la frontera desde Marruecos a nado o a pie. En una entrevista con Fox News, calificó la situación como “terrible” y advirtió que algo similar podría suceder en su país si los demócratas ganan las elecciones presidenciales de 2028. “Recuerden esa imagen. Eso nos va a pasar a nosotros en tres años si el bando equivocado llega al poder”, afirmó. También sostuvo que, si los demócratas gobiernan, “no vivirán una vida muy buena”.
La crisis en Ceuta obligó al presidente español, Pedro Sánchez, a desplazarse a la ciudad y ordenar el despliegue del ejército. Las imágenes de miles de migrantes cruzando la frontera generaron repercusión internacional y fueron utilizadas por sectores políticos para reforzar discursos sobre seguridad y control fronterizo.
En Estados Unidos, la presidencia reaccionó rápidamente. Stephen Miller, uno de los asesores más cercanos a Trump y figura clave de la política antimigratoria, compartió en redes sociales un video de la llegada de migrantes a Ceuta y criticó duramente al Partido Demócrata.
Trump sostiene que el cierre de la frontera sur y la reducción de ingresos ilegales son logros centrales de su gobierno. Las imágenes de caravanas y estampidas en la frontera fueron un factor que fortaleció su candidatura y contribuyeron a su triunfo electoral, según diversos sondeos.
La tensión diplomática entre Estados Unidos y España también se mantiene. Washington considera a España un socio poco confiable dentro de la OTAN porque Sánchez se negó a elevar el gasto militar al 5 por ciento del PBI. Además, el gobierno español rechazó el uso de bases militares para operaciones contra Irán y criticó con fuerza la ofensiva israelí en Gaza. En paralelo, la administración Trump profundizó su alianza con Marruecos, uno de sus principales socios en África.