
La Fiscalía imputó a Luis Lobos por instigación al suicidio, reducción a la servidumbre, abuso sexual agravado y lesiones gravísimas contra la docente Claudia Leguizamón. La familia, que espera avances desde hace dos años, volvió a pedir justicia y encabezó una marcha en la Capital.

La fiscal de Violencia Familiar y de Género, Alejandra Antonino, imputó a Luis Lobos, expareja de Claudia Leguizamón, por una serie de delitos de extrema gravedad: instigación al suicidio, reducción a la servidumbre, abuso sexual con acceso carnal agravado por el grave daño en la salud mental de la víctima, lesiones gravísimas por daño psíquico permanente, todo en concurso real y en calidad de autor. En la indagatoria, Lobos se abstuvo de declarar, aunque su defensa adelantó que en los próximos días brindará su versión.
Según la hipótesis de la Fiscalía, durante la relación de pareja Lobos habría ejercido violencia física, psicológica y económica, controlando aspectos de la vida privada de Leguizamón, limitando sus decisiones y aislándola de su entorno familiar y social. También se le atribuyen hechos reiterados de abuso sexual y haber provocado un deterioro psíquico irreversible. Respecto de la instigación al suicidio, la investigación sostiene que Lobos conocía el estado emocional de la víctima y que, cuando ella manifestó su intención de quitarse la vida, la desafió en más de una ocasión. Leguizamón falleció el 19 de septiembre de 2024.
La fiscal Antonino incorporó al expediente actuaciones de la Unidad Judicial N° 10, denuncias previas, testimonios, informes de organismos, pericias psicológicas y una evaluación psicológica post mortem, elementos que fundamentaron la imputación.
La querella valoró el avance. Ismael Leguizamón, hijo de Claudia y de Lobos, expresó que esperaban esta imputación desde hace dos años. “Estamos pidiendo justicia por mi mamá, por todo lo que vivió durante 30 años con esta persona”, señaló. Fabio Leguizamón, también hijo de la víctima, afirmó que la familia está “destruida” y que aún “hay más por escarbar en el expediente”. Ambos destacaron la labor del abogado querellante Gabriel Díaz y el trabajo de la fiscal Antonino.
Díaz sostuvo que las imputaciones “hablan por sí solas de la gravedad a la que fue sometida Claudia”, y explicó que la autopsia psicológica demoró por la complejidad del estudio, pero era necesaria para fundamentar los cargos.
Por su parte, el abogado defensor de Lobos, Víctor García, señaló que las imputaciones “son serias”, pero que deberán analizarse en el marco probatorio. Aclaró que Lobos no está detenido y que “no hay riesgo procesal alguno”.
Este miércoles por la noche, familiares, amigos y compañeros de trabajo de Claudia Leguizamón marcharon desde Plaza La Alameda hasta Plaza 25 de Mayo, en un nuevo pedido de justicia.
Los activos argentinos profundizaron su caída pese a la presencia de Javier Milei y Luis Caputo en Nueva York. El Riesgo País trepó a 566 puntos, los dólares financieros subieron y las reservas del Banco Central volvieron a caer. Bancos y fondos internacionales advierten deterioro fiscal y menor probabilidad de reelección.

Los mercados financieros castigaron nuevamente a los activos argentinos, tanto bonos como acciones, en un contexto marcado por la suba de tasas de la Reserva Federal de Estados Unidos y por la falta de señales claras del Gobierno durante la visita del presidente Javier Milei y el ministro Luis Caputo a Nueva York. La presencia de ambos funcionarios ante inversores no logró revertir el clima adverso.
El Riesgo País cerró el miércoles en 566 puntos, que sumados al rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a diez años (5,11%) arrojan una tasa de 10,77% para cualquier financiamiento internacional a ese plazo. Se trata de tres puntos más que a comienzos de año, cuando se abrió una ventana de oportunidad que el Gobierno no aprovechó.
En el frente cambiario, el dólar mayorista alcanzó los $1.518, el minorista operó en $1.535, el MEP cerró en $1.540,19 y el contado con liquidación (CCL) en $1.607,40. La presión dolarizadora llegó a un máximo de 4,30%, reflejando el costo de sacar divisas del país.
Las reservas brutas del Banco Central cayeron a US$ 48.933 millones, afectadas por pagos a organismos internacionales por unos US$ 200 millones, la salida de fondos de bancos comerciales y la obligación de afrontar intereses con el FMI por otros US$ 800 millones.
El deterioro de los activos argentinos es previo incluso a la decisión de la FED y está vinculado al desplome de la imagen positiva del Gobierno y a indicadores que muestran la persistente caída de la actividad económica. Bancos y fondos internacionales coinciden en que el escenario combina menor probabilidad de reelección de Milei y deterioro fiscal por la baja de la recaudación.
La intervención oficial en el mercado cambiario —con cepo a empresas y control del dólar en todas las plazas— alimenta expectativas de una crisis cambiaria a mediano plazo. A diferencia de Argentina, las monedas de Brasil y Chile se apreciaron tras la suba de tasas de la FED, mientras Colombia y México mostraron movimientos moderados. En todos esos países, los mercados bursátiles mejoraron; en Argentina, el Merval cayó 1,7% en dólares y 1,03% en pesos.
En Nueva York, Caputo mantuvo reuniones en JP Morgan con unos 50 administradores de fondos. Aseguró que Argentina no emitirá deuda internacional en el corto plazo, que el financiamiento de 2026 está cubierto y que no necesitará emitir para afrontar vencimientos de 2027. Reconoció el riesgo electoral y evitó dar precisiones sobre los swap con China y sobre un eventual acuerdo con Estados Unidos, que no figura en documentos oficiales.
Las presentaciones no cambiaron el ánimo del mercado, que profundizó las caídas entre martes y miércoles. Milei también se reunió con grandes empresarios en un encuentro organizado por la Americas Society.
En paralelo, el gobernador Axel Kicillof también viajó a Nueva York, donde se reunió con fondos como Vanguard, Eaton Vance, GoldenTree, Mesarete y BlackRock, y luego con más de 20 empresas interesadas en proyectos de energía, minería, biotecnología, tecnología y servicios, entre ellas Microsoft, Google, Mastercard, MetLife y Dreyfus.
Un grupo de albañiles halló más de 40 lingotes y unas 4.000 monedas de oro mientras trabajaba en el sótano de un inmueble en Sint-Gillis-Dendermonde. La Justicia investiga la procedencia del tesoro, valuado en unos 9 millones de euros.

Un insólito hallazgo sorprendió a un grupo de albañiles en Sint-Gillis-Dendermonde, Bélgica. Mientras realizaban trabajos de remodelación e instalación de cañerías en el sótano de un inmueble, descubrieron una caja empotrada que ocultaba un tesoro valuado en aproximadamente 9 millones de euros, compuesto por más de 40 lingotes y cerca de 4.000 monedas de oro.
El hallazgo ocurrió a mediados de agosto de 2026. En un primer momento, los obreros creyeron que se trataba de monedas comunes entre los escombros, pero la presencia de una pepita y el volumen del metal los llevó a notificar a la policía. Las fuerzas de seguridad trasladaron el material a un depósito seguro para iniciar los peritajes.
La propiedad pertenece a CAW Oost-Vlaanderen, una organización social sin fines de lucro. Sin embargo, el destino del oro quedó bajo la órbita del Ministerio Público de Flandes Oriental, que investiga su procedencia y busca descartar vínculos con actividades ilícitas.
La normativa belga establece que el hallazgo de objetos de valor no otorga propiedad automática ni a los descubridores ni al dueño del inmueble. Las autoridades deben intentar identificar al propietario original o a sus herederos. Para ello, revisarán los archivos históricos del edificio —que perteneció a una familia cervecera en el siglo XX— y analizarán la antigüedad de las piezas.
Si no se encuentra un dueño legítimo, los albañiles podrían recibir una recompensa económica. Por su parte, CAW Oost-Vlaanderen adelantó que, si obtuviera los fondos, los destinaría a ampliar centros de asistencia para personas sin hogar. Por ahora, la Justicia mantiene el tesoro bajo estricta reserva.